Un tema sobre el que reflexiono y no tengo una idea formada es el papel que cumple o puede cumplir Internet en poblaciones rurales aisladas. Es obvio que a estas poblaciones, especialmente a los jóvenes, Internet les abre un mundo de conocimientos, ideas, imágenes, de una realidad nueva, diferente a la suya que por su desarrollo, novedad, magnitud debe fascinarlos.
¿Qué efectos produce esta “ventana virtual” para ellos? ¿los invita a desdeñar su mundo, tan pequeño y atrasado y a tratar de abandonarlo en cuanto puedan?
Si fuera así, la promoción de telecentros sería un vehículo de desarraigo de culturas, y tendríamos que reconocer concientemente que jugamos ese rol.
Debo aclarar que no pretendo que todos estén de acuerdo en que se debe fortalecer las culturas locales, respeto a quienes piensen que se debe “globalizar” a los individuos, como una forma de desarrollo, a despecho de perder su identidad originaria.
Desde mi perspectiva no debe ser así, que nuestra responsabilidad debe ser el construir formas de preservar las culturas, revalorarlas, a la vez de acceder al mundo global.
Como no quiero limitarme a formular buenos, pero, utópicos deseos propongo implementar un mecanismo: fomentar la formación de redes sociales de jóvenes de poblados rurales que puedan intercambiar opiniones, costumbres, deseos, temores, referidos a su realidad.
De ese modo, el intercambio cultural no sería entre mundo-global y pueblo-rural, sino una comunicación horizontal entre pares que descubran lazos comunes que los integre.
Ojalá el tema motive sus reflexiones
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